El perfil molecular, mediante NGS, proporcionó un cambio de paradigma en la investigación de las variantes patogénicas que causan diferentes trastornos del cáncer en sangre.
Además de las pautas clínicas en constante evolución, la información disponible al investigar trastornos hematológicos puede ser obsoleto, inexacto, costoso y lento. En última instancia, esto corre el riesgo de limitar la productividad de los investigadores, lo que lleva a posibles diagnósticos retrasados o inexactos.